Poesía

En esta esquinita viven las poesías que, en algún momento, sentí la necesidad de escribir.

Hace mucho tiempo, sin embargo, que la poesía ha dejado de ser mi manera predilecta de expresarme. En otra época, cuando era otra persona vistiendo este cuerpo, llenaba mis horas muertas y mis momentos de soledad con mis intentos de poesía. En los apuntes de la universidad, en los márgenes de mi cuaderno de viaje, en el blog… La poesía llenaba mis silencios del alma, y sustituía mi voz cuando no daba para más.

Casi toda la poesía que he escrito está en este blog. Algunas se publicaron nada más escribirlas, mientras que otras han dormido en silencio durante muchos años hasta que han sido trasladadas de los folios en las que nacieron a este formato digital. En cierta manera, son una especie de archivo, un monolito atemporal donde se puede apreciar la evolución que, en la mayor parte de los casos, he sufrido.

Ciertamente, un buen puñado de estos poemas ahora me resultan terriblemente inocentes. En cierta manera, ahí reside precisamente su encanto. Es un poco vergonzante, ¿pero qué parte de este blog no lo es?

A pesar de todo, siempre debe haber sitio para algo de poesía. Si no, nada queda.

(Link temporal a todas las entradas con poesía)

Anuncios