Es hora de desbocarlo al fin

Es hora de desbocarlo al fin

“Te amo Ranma Saotome. Te amo con todo mi corazón y todo mi ser.”

¡Oh Dios mío!

¡Oh Dios mío!

¡Oh Dios mío!

¡Oh Dios mío!

“Eh Ranma ¿te pasa algo?”

¡Oh Dios mío!

¡Oh Dios mío!

¡Oh Dios mío!

“¡Ranma, responde!”

¡Oh Dios mío!

¡NO!

¡SÍ!

¡No…!

¡Oh Dio-!

“¡Ya está bien, hombre! Ni que le hubiera pedido que me diera un beso. Joer con el ‘hombre entre los hombres'” Uf… casi me quedo atrancado… ¿CÓMO? Por supuesto que soy un hombre entre los hombres… completo. Oh quizás… sin lugar a dudas no poder mover las piernas… es un problema… ¿Tendrá solución?

“¡Oh lo siento Ranma! Yo no… yo no pretendía. ¡Dios! Yo no quería… nunca quise…” Por favor Akane, no llores, no puedo aguantarlo… Creo que de nuevo me toca a mí. “Vamos Akane, tranquila. Yo… yo sé que tú… que tú…” ¡Demonios! Ahora o nunca. Si no se lo pregunto ahora voy a reventar. “Tú… Akane, tú no querías que esto pasara, ¿verdad?” Ya está… uyuy, creo que esta vez he metido la pata hasta el fondo…

No, no te vayas no… “Lo siento Akane. ¡Vuelve, no te vayas…! ¡VUELVE! Vuelve… por favor. Por… favor…” Dios ¿qué he hecho? Y si no vuelve. Y si esta vez se ha hartado de mí. Y si esta vez… no, no puede ser. No ahora. No cuando al fin ya lo había aceptado. Dios, me costó perderla para poder aceptarlo. Ahora vuelvo a perderla, otra vez…

No. No, no y no. No voy a volver a perderla. Ni siquiera ante un dios, y seguro que no la voy a perder por un… problema con las piernas. Vamos a ver. Suerte que hoy me han quitado el suero. ¡Qué asco eso de tener algo clavado todo el tiempo! Puedo aguantar que me piquen cientos de abejas en unos minutos, pero tener algo constantemente clavado y notar como el suero entra… Brrr, no gracias. Pero a ver, ¿cómo me voy a mover?

Ah mira, la camilla que han dejado aquí antes. ¡Y tiene ruedas! Perfecta. A ver… aj, tengo que pensar que sólo tengo las manos. ¡Qué engorro! Da igual, ya buscaré una solución a ese problema más tarde. Por ahora tengo que buscar a Akane… no, a la mujer… que… que a… que amo. Uf… ¡pero si ella puede, yo también puedo!

A ver con la puerta… bah, esto es sencillísimo. Así, empujando con las manos no hay problema, aunque estas paredes… no agarran nada, ¡qué fiasco! Bueno, ahora hay que buscarla… “AKANE… Akane, respóndeme. ¿Dónde estás?” Vamos, maldita sea. Vamos… vamos… ¡ahí! Venga Saotome, no te pares. “Akane, espera por favor. No, no te vayas.” Maldita sea Akane, ¿por qué siempre haces lo contrario a lo que te digo?

Bien, a la vuelta de esta esquina… Mierda, ya está muy lejos. Pero eso nunca me ha detenido. Vamos para allá. Máxima velocidad. Quizá… “Um. ‘Moko Takabisha revisado: Propulsión a ki'” Guau. Así se va bien… oh no, no he calculado bien la dirección. ¿Qué hago, qué hago?

“¡Señor Saotome! ¿Qué hace fuera de la habitaaaaaah-?”

Uf, salvado por el enfermero. Menos mal que he cambiado la dirección… ¡Ah, ahí está! “Akane, espera. Tenemos que hablar.” Bien, por fin se ha parado. Ahora me toca frenar a mí. Bueno… hala, ya está. Por fin podremos hablar. Pero con esas lágrimas… con esa mirada de culpabilidad…

“Akane, escúchame. Yo lo siento. De veras. No debería-” “No te disculpes Ranma. Tienes, tienes todas las razones del mundo para… dudar. No es que haya sido la… amiga ideal. La prometida ideal. Siempre haciéndote daño y… desconfiando, y pegando, y… Yo… yo no puedo, no quiero. Por favor… por favor…” Dios Akane ¿qué te pasa? Ven aquí. “Ven aquí. Shhh… Tranquila…” Por favor… Eso es… tranquila… deja de temblar… Así Akane mía… “Tranquila que yo estoy aquí… Shhh…” No te preocupes, y tranquilízate. Te amo, y no dejaré que nada te pase… “Tranquila Akane. No te pasará nada… Shhh, porque yo también te quiero…” Tranquila… Eso es.

¡Qué ojos! Está tan guapa… ¿Qué he dicho para que reaccione? Umm… Ah. Bueno, al final se habría dado cuenta, ¿no? ¿Y ahora? ¡Qué bien huele! Aahh… Me encantaría poder besarla… Cuando pienso en lo cerca que hemos estado a veces… Pero… pero nada. No tengo porqué avergonzarme, ni siquiera porqué echarme atrás. ¡Qué bonito sería que se acercara, así, lentamente, y ambos cerráramos los ojos! Justo como ahora. Luego notaría su respiración contra mis labios. ¡Qué sensación! Y por último, cuando su aire hubiera sido por fin mi aire por unos momentos preciosos, unirnos muy lentamente al principio, tan sólo rozando los labios, ah…, y al final…

… ¡OH! Oh, oh, oh, oh, oh. Guau. Es…

Wijaaaa. ¡Nos hemos besado! ¡Nos hemos besado! ¡Y cómo me ha gustado! “¡Me ha gustado! No. ¡Me ha encantado!” “Me alegro Ranma.” Uy. Uyuyuy… Lo he dicho en alto. Es increíble la poca disciplina que tengo. Espero… que no se lo haya tomado a mal. A ver… no sé, tiene una expresión muy rara… ¡Pero no! Sonríe. Y qué sonrisa. Uh-oh. Yo también te quiero. “No me sueltes nunca Ranma.” “Tranquila, que no te soltaré nunca. Aunque como sigas así me voy a caeaaaah.” ¡Qué cosas! Eso no ha dolido nada. Jejeje…

“Hola hijo. Venía a traer a Aka-oh.” ¿Eh, qué? ¡Jod-! “Mamá. ¿Qué haces aquí?” Justo ahora. Será posible… “¡Oh nada hijo! Seguid vosotros dos, como si yo no estuviera…” Pero… aunque bueno, ver a Akane así de roja… está tan guapa. ¿Y cuándo no lo está? “¡Qué bien que voy a tener nietos rápidamente…!” “¡MAMÁ!” “Oh, ¿he dicho algo?” Va a estar con esa sonrisa toda la semana, lo presiento… Aahh… mejor dejarlo por imposible.

“Sra. Saotome ¿puedo hablar un momento con usted?” ¿A qué viene eso? “Por supuesto querida.” “¿Qué os pasa?” Hala, nadie me dice nada. Será posible. La historia de mi vida. Ir de allí para allá sin saber el porqué. ¿Es que nunca va a cambiar? Sin embargo… si tengo a Akane a mí lado… bueno, no me importa ir a ningún sitio. Ag, parezco un actor de telenovela. Me parece que estoy tomando demasiado sentimentalismo de una vez. Yo-Eh, ¿eso ha sido Akane gritando? Pero si está con mamá…

Ummm… Y la puerta se abre para revelar a… Uf, decidido. Tengo que dejar de ver tanta televisión. “Dios… no quiero más discusiones.” Uf, Akane parece enfadada. No, está enfadada. Será mejor no hacer ruido… Demasiado tarde, ya me ha visto. “Yo… no aguanto más. Pero es que me enfada mucho esa manera de pensar…” Espero que no me pida que la entienda, porque no tengo ni idea de a que se refiere. Si hay algo que sabes Saotome es que la mente de una mujer es indescifrable. Tan misterioso como el porqué de la existencia del Arte. Todavía no me puedo creer que pasara tanto tiempo estudiando aquellos pergaminos amarillentos que se caían a trozos. Pero bueno, ¡concentración Saotome, concentración! Que Akane te está hablando y tú no te enteras de nada.

“… y eso. Odio esa manera de tratar a la gente. Supongo que a ti te habrá dolido todo este tiempo ¿no?” Uyuyuy… ¿y ahora qué digo? A ver, a ver… Una respuesta de esas que valen para todo… “Ranma ¿has escuchado lo que te he dicho?” Oh mierda, se ha dado cuenta. Y por si fuera poco ¡me sonrojo! ¿Acaso no controlo mi propio cuerpo cuando estoy con ella? … No, ya debería saberlo. Oh bueno, creo que será mejor ser sincero.

“Bueno…” Hala, a jugar con los dedos, como los idiotas. Aahh… “¿Bueno qué?” Uf, no te pongas impaciente, por favor. “Pues verás… yo…” “Ya, no has oído nada.” Buf, espero que no pueda leer mi mente como mamá, porque como se entere de lo que he estado pensando mientras nos… no-nos… besá… besábamos, me mata. ¿No? “Lo siento Akane, pero estaba en mis cosas.” Jeje… Mis disculpas todavía la ablandan. Parece que mí encanto sigue intacto.

“Oh… ven aquí.” ¡Qué bien, otro beso! Ahí voy… ¡AU! ¿Qué? ¿Cuál? ¿Cómo? “Esta vez ha sido flojo. La próxima hazme caso cuando te hable o no seré tan amable.” Jo… bueno, no debería sorprenderme tanto. Nunca lo bueno se consigue sin sacrificio. No hay más que mirarme. Soy el mejor artista marcial, con mejor estilo y habilidad, de todo Nerima y, casi por seguro, de todo Japón. Sin embargo, he pasado por cosas difíciles. El Neko-ken fue la peor, pero no la única. Espero que el viejo no les cuente aquel entrenamiento con los cocodrilos… Brrr, las consecuencias. Aquel diente… Mejor no pensar en ello.

“¿Te pasa algo Ranma? ¿Por qué te agitas?” “No es nada Akane. Tranquila. ¿Puedes decirme de qué has estado hablando con mamá?” Sí, porque esos gritos no eran normales. “Nada. Más adelante.” ¡Qué cara de disgusto! Me recuerda a la que puso mamá cuando lo de Happôsai. ¿Qué habrá hecho el viejo verde? Bueno, con tal de que no me concierna a mí, estoy contento. “A propósito Ranma, mira lo que te ha traído tu madre.” A ver, sácalo de detrás de ti. ¡Oh! Un libro. Pero no tiene letras delante, sino una tapa roja de… cuero, por el tacto, y una cerradura enana dorada… Pero ¡guau! este dragón multicolor a relieve… ¡pero si hasta se le notan las escamas! Es increíble.

“En realidad iba a ser para mí. Pero… no sé, tengo el presentimiento de que es justo lo que necesitabas. Mira en la primera página.” A ver… Aayyy, no puedo creer… No me importa lo que piensen los demás. Un mensaje así… “‘De Akane Tendô a Ranma Saotome, del que no se separará nunca. Para que ordenes tus pensamientos antes de que salgan de tu boca.’ Gracias Akane. Muchas gracias.” Maldita sea, si estoy contento, ¿por qué estoy llorando? Ah, eso ven aquí y abrázame, mi amor… ¡Qué bien se está así! No es raro lo de Ryôga…

Y ahora solo. Con todo lo que había pasado, se me había olvidado que todavía estoy en un hospital. Pero con lo que ha sucedido… no hay manera de olvidarlo. Ni que quisiese. Je… voy a recordar este día para… para toda mi vida. ¡Además de que le he dado un nuevo uso al Moko Takabisha! Sin lugar a dudas, éste ha sido uno de mis mejores días desde la boda fallida. Ese mes hasta el accidente fue tan… difícil. Realmente no puedo culpar a ninguna de que se pusieran tan histéricas sobre el asunto.

De todas maneras, me resulta extraño. Recuerdo perfectamente que antes del… accidente, todo el mundo estaba apretando al máximo. Mousse no hacía otra cosa aparte de trabajar en el Nekohanten que no fuera intentar tenderme una trampa. El Sr. Tendô y ese viejo idiota estaban todo el día intentando juntarnos con planes cada vez más estúpidos. ¡Incluso Akane mandó a volar a Sôun en una ocasión! Ukyô no dejaba de llevarme okonomiyakis y los abrazos de Shampoo empezaban a hacer peligrar mi vida. Si es que contra las chicas… Bueno, incluso los Kunôs estaban aún más pesados de lo normal, y tener que oír esa risa de Kodachi más de una vez por semana era… difícil de aguantar.

Y ahora sin embargo, todo el mundo parece haberse retirado. Incluso antes de que Akane y yo nos… besáramos. Aquí hay algo raro. Y debe ser gordo… Pero no sé, no se me ocurre nada. Tendré que preguntarle mañana a Akane. Jeje, estoy deseando que venga… Ag, me estoy convirtiendo en un pervertido. Aunque… si es sobre mi prometida, no creo que cuente. Jeje. ‘Imaginación Saotome Todo Vale’ No suena mal… tendré que practicar. Me pregunto si Akane se querría poner un traje tan… eh… ¿económico? Con tan poca tela… O casi mejor, que no se ponga nada. Jeje…

“Oye Akane, quería preguntarte algo.” A ver si ella sabe algo que yo haya pasado por alto. “¿Sí, Ranma?” Ah, me encanta esa sonrisa. Podría quedarme horas mirándola sonreír. Parece que iluminara. Tengo que buscar la manera de hacerla sonreír más veces. Me pregunto si habrá algún manga que pueda ayudarme. “Ranma ¿querías algo?” “¿Oh, eh? Sí. Ayer cuando te fuiste estaba pensando yo sobre…” “¿Pero tú piensas? ¡Eso es una sorpresa!” ¡Qué graciosa! “¡Jaja, qué graciosa!” “¿Qué has dicho?” Justo. “¿PERO TÚ ESCUCHAS?” Toma. Hala, para que veas.

“Grrr, vale vale, sigue.” No está enfadada ¿no? ¿No? Ah, no… ahora sonríes… ¡Cómo me gustas! “Bueno, estaba pensando en que todos parecían haber cambiado mucho. Las amazonas, Ryôga… cuando vinieron no me di cuenta, pero al recordarlo luego, el comportamiento de Utchan también parecía… forzado.” ¿Y esa expresión de estar perdida? ¿Acaso no te has dado cuenta? “Ryôga… ¿estaba raro? A mí me parecía que seguía igual.” ¡Ouch! Bueno, menos mal que estaba en la cama, porque sino me hubiera hecho daño al caerme de espaldas. Bueno, Akane siempre ha sido… así con el tema Ryôga.

“Bueno, dejando a parte a Ryôga-kun, sí, tienes razón.” ¡Ja, lo sabía! Pero ahora ¿cuál es la razón para que actúen así? “Y se puede saber porqué.” Uf, eso ha tenido que doler. Pero ¿por qué se ha caído de la silla? No entiendo… “¡Ranma! ¿Es que no te has dado cuenta del porqué?” No ¿no es evidente? “Uf… para algunas cosas eres… Todo el mundo ha cambiado por… por…” Seriedad… “porque no puedes andar.” … “No habías pensado en ello, ¿verdad, Ranma?” No. Esto es… complicado.

“Dime Akane. Si hay alguna posibilidad de que me recupere, ¿me ayudarás?” “¡Por supuesto que te ayudaré!” ¿Por qué apartas la mirada? “Pero… los médicos no creen… no creen en los milagros.” ¡Ah, es por eso! Tranquila. “Tranquila. No me preocupa lo que esos digan. Sólo me importas tú.” Oh, ¿y ahora qué he dicho? “Oh Ranma…” Aagg, esto me está pasando demasiadas veces. Calma, calma. “Tranquila. Ya sabes, yo estoy aquí, y te protegeré.” Dita sea, no funciona. “Tranquila yo…” No se me ocurre nada. “Yo, yo no te culpo de nada.” ¿Y de que la voy a culpar? Ag, no sé que decir… ¿Eh? Parece que eso la ha calmado.

“Snif… ¿de veras?” “De verdad.” No sé de qué va todo esto, pero si la hace sonreír así, espero no estropearlo. “Te amo Ranma. Te amo muchísimo.” ¡Qué calor hace aquí! ¿no? “Yo… yo también Akane.” Mmhh, ¡cada vez me gusta más besarla! Cómo siga así, voy a tener que estar todo el día pegado a ella… no es tan mala idea… Me pregunto cómo se lo tomará…

“Bueno, creo que es hora de que sepas como ha cambiado todo mientras estabas ahí haciendo el vago.”

Estoy enamorado de ese brillo marrón.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s