Ojos que no ven, corazón que se sorprende

Un aviso sobre el rumbo del blog, y unas pocas palabras sobre esa sorprendente revelación que se está haciendo típica.

Anuncios

La de hoy será una entrada escrita en primera persona, sin muchas metáforas o recursos literarios varios. En parte porque debe servir como aviso de un pequeño cambio, y en parte porque quiero compartir algo que me ha pasado toda la vida, pero que recientemente ha vuelto a ocurrir.

El aviso no es más que, a partir del último sábado de este mes, los sábados se publicarán capítulos de mis fanfiction de Ranma 1/2. Hasta final de año, de hecho, porque tenía un montón de material guardado que tenía que subir aquí, así que hay meses y meses de capítulos que, semana a semana, se irán publicando. Por tanto, quedan avisados que los sábados se van a dedicar, a partir de mayo y hasta finales de año, a mis fanfiction de Ranma 1/2.

Sin embargo, dado que he estado casi dos meses subiendo entradas sobre, voy a llamarlas así, “mis cosas”, con la regularidad que quería, voy a intentar postear algo de ese estilo todos los miércoles. De tal manera que no pierda el ritmo que he cogido y simplemente cambiar de día las entradas más personales.

En resumen, los miércoles serán, a partir de mayo, los días de las entradas más personales, y los sábados serán para los capítulos de mis historias de Ranma 1/2. Aún así, les invito a leer dichos capítulos. En muchos de ellos no hago más que ponerme la piel de un personaje para expresar mis propios desasosiegos y alegrías.

Cambiando de tema, me gustaría plasmar aquí lo que vengo rumiando unos días, desde que una buena amiga del trabajo me confesó que había comenzado a visitar este blog.

Y es que, en los muchos años ya que llevo llenando hojas en blanco, ya sean físicas o electrónicas, con mis desvaríos, esta situación se ha dado varias veces. Cierto es que, últimamente, me siento mucho menos acongojado al confesar que llevo una de estas raras cosas que son los blogs. De hecho, empiezo a decirlo con cierto orgullo y con muchas ganas de que lo lean. En buena parte empecé esta aventurilla para que pudiera recibir algún tipo de comentario sobre lo que escribía.

Los comentarios que recibía en ff.net siempre habían sido, cuanto menos, poco críticos. A ver, siempre es muy agradable recibir los ánimos de una persona anónima que decía haber disfrutado de lo que había escrito. Pero hay algo distinto al hablar cara a cara con alguien que ha leído lo que has escrito. Es mucho más rápido, directo y natural, y puedo extraer mucha más información en mucho menos tiempo. No es que escriba para la que le guste a la gente, pero me gusta saber porque a la gente le ha gustado algo o, más importante, porque no le ha gustado.

Volviendo al tema, siento que estas sorpresas que se lleva a la gente al leer lo que aquí expreso no hacen sino dar fuerza a una sensación que me ha acompañado durante toda la vida: no termino de ser yo mismo ahí fuera. Tal vez sea la razón por la que me gusta estar, en cierta manera, aislado. Tal vez no sea más que una capacidad de actuar y de hacer teatro que nunca he desarrollado, y que ha encontrado otros derroteros. O, tal vez, no sean más que las secuelas de un niño un poco miedica que quiso encajar después de que sus amigos de toda la vida le dieran la espalda. Pero la cuestión es sencilla, y es que lo que ve la gente no encaja con lo que luego descubren.

Aunque claro, una parte de mi mente me sugiere otra idea: ¿no será, tal vez, que estamos tan acostumbrados a juzgar a los libros por su tapa que luego, cuando se abren, nos sorprendemos? Quiero decir, que no sólo es que sea más fácil catalogar a la gente con un par de etiquetas y seguir adelante (entre los 20 y los 30 conocemos a la mayor parte de las personas con las que vamos a coincidir en nuestra vida). Y es muy fácil hacer eso. Pero es que además parece que hemos evolucionado para hacer exactamente eso. Al fin y al cabo, el cerebro se forma una idea de la personas que tiene delante en apenas unos segundos. Estamos hechos, en cierta parte para eso.

Por suerte o por desgracia, en cierta manera hemos sobrepasado eso. Como bien decía Carl Sagan, ya no estamos sujetos sólo a los instintos o necesidades. Desde que tenemos consciencia somos capaces de sobreponernos a los mecanismos simplemente evolutivos y podemos usar el razonamiento.

Por eso, tal vez, siento que sería ideal si estás sorpresas fueran menos comunes. Una pequeña parte de mí piensa que eso debería significar que vamos dejando atrás los instintos menos justos en la sociedad en la que vivimos ahora.

O tal vez simplemente soy un tipo de lo más extraño, que también es posible. Polifacético, variado o multi… Raro, vamos. Raro como un perro verde.

A mí eso me divierte.

Autor: Mu-Tzu Saotome

Estudiante y escritor novel, manga aficionado y cazador de bromas al vuelo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s