Una ración pequeña de alma

Poema sobre el deseo de cambiar, y no poder, lo que podrías desear a tu alrededor.

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El recurso de la repetición tiene una fuerza increíble si usa bien por un simple hecho: la vida es repetición. Repetimos una gran cantidad de acciones a través de los días, de las semanas e incluso de la vida. Y no en cosas tan evidentes como comer, dormir o ducharnos. También pasamos nuestro tiempo pasando por las mismas calles, viendo el mismo paisaje por la ventana o incluso intentando acordarnos de las mismas tareas repetitivas, una y otra vez. O incluso en cosas más pequeñas: nos atamos los cordones a diario, fregamos y pensamos en las mismas personas. Normalmente con una sonrisa en la cara. A veces, con los ojos cerrados.

Por eso, como decía, el recurso de la repetición puede tener una gran fuerza. El que lee se acomoda al suponer lo que viene después y acertar. Se adormecen sus sentidos, decae su actividad, su intento de comprender lo que viene. Y finalmente, cuando se encuentra en esa especie de sumisión, se le despierta con el cambio. Se le saca de su rutina diaria y se le agita, aunque sólo sea momentáneamente y de forma metafórica, para que se libre del peso de la rutina y pueda ver un poco por encima de lo que acostumbra.

Con esta intención escribí lo siguiente.

Aunque no quiero…

No quiero ser demasiado dramático,
pero estoy a una canción de morir.
No quiero ponerme más melancólico,
pero tan sólo nos recuerdo en Madrid,
y nunca hemos estado allí.

No quiero darte más sustos,
pero ya el mundo está acabado.
No quiero ser el juez de los justos,
pero me he hartado de todos los bandos
y ni siquiera estoy escuchando.

No quiero traer más pena,
pero el llanto me quema por dentro.
No quiero saber cómo suena
la risa del que no está contento,
y darme cuenta que miento.

No quiero tocar este final
ni imaginármelo en mis yemas.
Aunque sea real y original,
si lo escribes, sabes que me quemas,
sabes que me condenas.

Y a pesar de todo lo que no quiero,
todos mis sueños aún no los controlo,
y aunque sólo fuera por un momento
lo que deseo es cosa de tan poco
que para un loco es tontería,
y de tonto, provoca risa:
acallar la necesidad no nata
de dormir en tu pecho
secando tus lágrimas de escarcha
y calmando tu necesidad con un beso.
Y dormir así, a través de las canciones.

Autor: Mu-Tzu Saotome

Estudiante y escritor novel, manga aficionado y cazador de bromas al vuelo.

2 comentarios en “Una ración pequeña de alma”

  1. ¡Rodri! Esto ya es demasiado… Creo que hace bastante tiempo que no encuentro escritos que me gusten tanto, pero especialmente, que me lleguen tanto… Es, simplemente, precioso.

    1. Me alegro de que a alguien le guste. De hecho, me encanta, porque es una de las razones por las que subo lo que escribo: para dar palabras a quién las necesite.

      Así que, ¡gracias Teru!

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