Jamás

Ranma permite que Akane descubra la presión que esconde en su interior al ritmo de The show must go on.

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The Ranma’s show must go on
Jamás

Ranma estaba sentado sobre el tejado de la casa de los Tendô. Por que aunque ahora vive con ellos, ésta sigue siendo la casa de los Tendô. Ranma llevaba un rato mirando a las estrellas cuando su prometida subió al tejado gracias a una escalera apoyada contra la pared.

Trastabilleando, Akane se dirigió donde su prometido yacía, ahora mirándola, pero sin hacer ningún signo de levantarse a ayudarla. Cuando estaba a su lado, le dijo con enfado: “Podías haberme ayudado.”

“¿Para que te cabrees porque eres patosa? No, gracias.” Ni Nabiki podría haber dicho lo último con más sarcasmo.

“Ni que tú fueses mucho mejor que yo.” Dijo muy enfadada Akane. Lo que iba a ser una conversación amistosa había empezado con mal pie.

“De acuerdo Akane. Si vas a pegarme, gritarme, o cualquier otra cosa, hazlo rápido, porque han anunciado una lluvia de estrellas para dentro de unos minutos y no quiero perdérmela, ¿Vale?” El tono de Ranma había pasado de cansado a enfadado en una sola frase.

Akane estaba cerca del shock. Ranma, enfadándose, de verdad, ¿con ella? Y además, ¿por ver una lluvia de estrellas de la que ella no sabía nada? Decidió tomar el camino de la precaución.

“Eehh… no Ranma, tranquilo. No voy a hacer nada de eso. Voy a marcharme ahora para que ve-“

“No tranqui. Quédate aquí y obsérvalo. Es muy bonito, te lo aseguro.” Ahora Ranma hablaba más tranquilamente, y hasta Akane creyó percibir más seguridad en su voz.

Mientras ella se sentaba a su lado, él continuó hablando: “Normalmente no puedo hacer esto, ya que papa siempre me hace entrenar por la noche. Y si no es eso, es otra cosa. Así que hoy que sólo estábamos tú y yo, y tú no me querrías cerca, había decidido retomar mis viejas aficiones.”

Akane estaba muda. Demasiada información importante en poco tiempo. Después de casi medio minuto de aturdimiento, consiguió murmurar una pregunta: “¿Qué viejas aficiones?”

Ranma la miró con el entrecejo fruncido. No esperaba que dijese nada. De todas maneras, se decidió a responder. “Astronomía. Sí, como lo oyes, astronomía. Durante mis viajes con mi viejo, me hice bastante aficionado a mirar las estrellas, ya que casi todas las noches las tenía sobre mi cabeza. Me hice con unos libros para aficionados, y empecé a aprenderme las constelaciones, y me las se casi todas. Incluso el nombre de las estrellas más importantes. Siempre quise tener un telescopio, pero el viejo nunca le vio la utilidad.”

Tras una pausa par echar un vistazo al cielo, continuó: “Y cuando llegué aquí, empecé con el colegio y no podía quedarme hasta muy tarde en entre semana. Además, siempre había algo o alguien que no me permitía un segundo de respiro. Malentendido tras malentendido, todo se ha ido liando un poco más con el paso del tiempo. Y aquí estoy ahora, contándole mis penas a la única de mis prometidas que no quiere estar prometida conmigo, que fue además con la que casi me caso, teniendo menos de 18 años (poco menos)”

Akane podía sentir el dolor de cada una de las palabras de Ranma. Para ella era evidente que se estaba rompiendo por dentro. Toda esta presión no es buena para nadie. Si hubiera algo que ella pudiese hacer… Sin embargo, las palabras volvieron a salir de Ranma.

“Resulta que en realidad no tengo ningún buen amigo o amiga. Me di cuenta en la boda fallida. Sólo tengo rivales y prometidas. Tres rivales y tres prometidas, más una loca que se auto-proclama mi novia. Dos de mis rivales gritan constantemente que me van a matar. Los tres harían cualquier cosa para ganarme. Cualquier cosa. Dos de las chicas que me persiguen, por su parte, recurren a magia o sustancias químicas para subyugarme. La tercera utilizaBA que ERA una amiga de la infancia para liarme. La cuarta, directamente, no me aguanta, y nunca, nunca, nunca me cree.”

“Esto no es lo mejor, que conste. Resulta que mi padre nunca jamás ha tenido moralidad. Me vendió y o prometió repetidas ocasiones por comida. Cuando empezaba a hacerme mayor, me robaba la comida. Hace unos años, me llevó a un lugar que sería mi perdición. Después, sin aviso, me llevó a la casa de la familia con la que me tenía que unir, casándome con alguna chica de la familia. Eso fue arreglado incluso antes de que naciera. Sin embargo, no hace mención de descartar a las otras chicas que me persiguen, siempre que le den comida. Pero lo peor de todo es el contrato para cometer seppuku que me hizo “marcar” cuando tenía unos años si no soy suficientemente varonil en los ojos de mi madre, que también tiene tela.”

En este punto, Ranma dejó de mirar a Akane y se colocó para mirar bien al cielo salpicados de estrellas. Continuó: “Mi madre, que es algo así como un cruce entre una santa y Jack de “El Resplandor”. Resulta que si me comporto como un machito idiota y tengo mujeres persiguiéndome, ella no me pide cometer seppuku. Eso si, como muestre mis sentimientos, adiós. La verdad es que, como madre, no vale mucho…”

“Pero de todos modos, aunque me cueste la vida, todo el mundo quiere que el espectáculo continúe, y parece ser que no tengo alternativa. Sin embargo…” Con eso, y como por arte de magia, una música empieza a sonar, y en una neblina blanca muy espesa que se ha formado delante de ellos, se puede ver lo que Ranma esta pensando. Akane mira fascinada a la neblina, cuando Ranma empieza a cantar una canción con una voz desesperada, mientras imágenes empiezan a aparecer en la neblina, pero totalmente visibles:

“Empty spaces – what are we living for?”

Se ve a Ranma de muy pequeño montado a hombros de su padre,más joven, dejando atrás a una Nodoka más joven que la actual.

“Abandoned places – I guess we know the score…”

Una casa en muy mal estado, claramente abandonada, aparece ahora. En un lado, el buzón, donde se puede leer: Kuonjis.

“On and on!
Does anybody know what we are looking for?”

Se ve a Ranma creciendo un poco con cada paso, al lado de su padre, que va perdiendo pelo, dado en un camino con vistas diferentes: una ciudad, rodeado de árboles, cerca de un pantano…

“Another hero – another mindless crime.
Behind the curtain, in the pantomime.
Hold the line!”

Se ve a Genma y Ranma cometiendo seppuku, siendo ayudados por Nodoka. La imagen se centra en la cara de Ranma que, sorprendentemente, muestra alivio, en vez de miedo o dolor. Otra vez la cámara es general, y cuando la espada está a punto de tocar la cabeza de Ranma, todo se pone negro, coincidiendo con el “Hold the line!”

“Does anybody want to take it anymore?”

Aparece ahora la casa de los Tendô y, con una mochila a su espalda, solo, Ranma, encima de la pared del jardín. Como respondiendo a la pregunta, Ranma niega con la cabeza, se da la vuelta, y empieza a andar.

“The show must go on!
The show must go on!”

Imágenes de alguno de los muchos malentendidos que Ranma ha vivido aparecen como superpuestas a su figura alejándose y haciéndose más pequeña. Esas imágenes son golpes de Ukyô con su espátula gigante.

“Inside my heart is breaking,
My make-up may be flaking,
But my smile, still, stays on!”

Ahora se ve aquella vez que, bajo la lluvia, Nodoka vio a Ranma-chica caminar dolorosamente hacia el dojo Tendô tras haber sido vencido como chico por Ryo Kumon, y que tras intercambiar unas palabras, Ranma-chica pone una sonrisa en su cara, aunque no es natural.

“Whatever happens, I’ll leave it all to chance.
Another heartache – another failed romance.”

Donde antes había una imagen, ahora hay tres, más finas y separadas por una línea negra. En las tres se ve a Ranma. En una delante del “Ucchan’s”, en otra delante del Nekohanten, y en la del medio, delante del dojo Tendô. En las tres, al mismo tiempo, tira una moneda al aire. Las tres imágenes se funden al centrarse en el viaje de la moneda por el aire.

“On and on!
Does anybody know what we are living for?”

La moneda cae en la mano de Ranma. Ha caído de canto. Poco a poco, vamos viendo mano, brazo, pecho, cuello y por fin cara. Hay una mezcla de desesperación y pena, nada de la antigua energía de Ranma.

“I guess I’m learning.
I must be warmer now…
I’ll soon be turning round the corner now.”

Ranma niega con la cabeza, y comienza a marcharse hacia el final de la calle, que esta rodeada de paredes. Cuando llega a un giro, tira la moneda hacia delante, y se ve como un bonbori, unas espátulas y una cinta intentan golpear a la moneda. Ranma se da la vuelta y huye.

“Outside the dawn is breaking,
But inside in the dark I’m aching to be free!”

A través de las cortinas de la habitación de Ranma, se ve un poco de luz. La luz del amanecer. Poco a poco, la vista gira hacia abajo para mostrar a un Ranma que se revuelve en sueños, con la camiseta sudada. El sueño no es bueno.

“The show must go on!
The show must go on! Yeah!”

Ahora aparecen las múltiples veces en que Shampoo ha aterrizado con su bici en la cabeza de Ranma.

“Ooh! Inside my heart is breaking!
My make-up may be flaking!
But my smile, still, stays on!
Yeah! oh oh oh”

Vemos aquella vez en la que Happôsai utilizó una técnica para hacer débil a Ranma, y que, después de recoger los pedacitos del papel que decía como deshacerlo, todavía faltaba el más importante. Que cara de total desesperanza se le queda al oírlo, y como aún así, les da una sonrisa a todos, y después, de un salto, salta aquella valla gigante y todo se vuelve negro.

“My soul is painted like the wings of butterflies,”

Se ve a un Ranma de unos siete años caminando junto con su padre por un camino en medio del campo, descalzo, en su gi de entrenamiento, mirando distraidamente unas mariposas de colores brillantes que pasan volando a su alrededor.

“Fairy tales of yesterday, will grow but never die,”

Ahora, ese mismo Ranma está, con Genma, sentado delante de un pequeño fuego, al que mira fijamente. Su padre está contando lo que parece una historia, y Ranma afirma con la cabeza en señal de que está escuchando.

“I can fly, my friends!”

La escena cambia totalmente para mostrar al Ranma de ahora, en sus típicos pantalones negros y camisa roja, durante todo el camino entre ser lanzado hacia el infinito por la maza de Akane y llegar al punto más alto de su vuelo.

“The show must go on! Yeah!
The show must go on!”

Esta vez es el turno de alguno de los incontables golpes que Akane ha propinado a Ranma desde que le conoció.

“I’ll face it with a grin!
I’m never giving in!
On with the show!”

Vemos a Ranma ser golpeado por Akane, pero aun así no pierde una sonrisa de oreja a oreja. Se levanta del suelo y se dirige hacia Akane, andando con los hombros caídos, intentando dar una explicación que no oímos. Antes de que alcance a Akane, Ryôga, Shampoo y Ukyô le mandan al cielo a través del tejado de un puñetazo múltiple.

“I’ll top the bill!”

Se ve los alrededores llenos de gente de la primera lucha seria de Ranma con Ryôga, al principio de la serie.

“I’ll overkill!”

Ahora vemos a Ranma aquella vez que intentó hacer de Romeo, en el balcón junto a  Akane, sin saber que decir.

“I have to find the will to carry on!
On with the,
On with the show!”

Ranma aparece corriendo por el campo al estilo Ryôga. Sobre esto, aparecen como superpuestas imágenes de las veces que Nodoka estuvo a punto de descubrir la doble identidad de su hijo, pero que casi siempre se resolvieron convirtiendo a Ranma en chica.

“The show must go on.”

Lo último que se ve es una foto de Ranma, en su forma masculina, sobre un fondo negro. En la foto, Ranma está sonriendo. De repente, la foto empieza a desgarrarse sola en varios pedacitos. Los pedacitos se van hundiendo en la oscuridad que los rodea a medida que la música deja de ser audible.

Cuando la música y la niebla desaparecieron, la última estrella fugaz pasó por el cielo de terciopelo. Ranma giró su cabeza para ver a Akane. Le dijo, con pena, como intentando disculpándose. “…no aguanto más.” Con eso, se dirigió al borde del tejado y de un salto bajó al jardín. Akane bajó rápidamente por la escalera, preocupada por las palabras de Ranma. Ella le vio dirigirse a su habitación, pero no le dijo nada.

Una semana después, su cuerpo sin vida estaba en el tanatorio local. Genma fue el primero en descubrirlo. Él pensó que estaba dormido, hasta que se dio cuenta de que su pecho no se movía. La conmoción fue total. Pronto, muy pronto, el sentimiento de culpa que había sido propio de Akane al principio, se hizo general entre todos los que conocían al “caballo salvaje”. Deseaban conocer la causa.

Unos días después, los “amigos” y familiares de Ranma ya sabían que había pasado. Una enfermedad degenerativa, con unos síntomas que no son evidentes, pero fácilmente detectables, se había ido comiendo la vida de Ranma. El médico les preguntó como más de 15 personas que le veían casi diariamente no se habían dado cuenta de lo que le pasaba. Nadie respondió. Sólo Akane murmuró algo como: “Sólo veíamos lo que queríamos.” Todos asintieron muy despacio. La causa, pues, les quedó clara: Nadie, nunca, durante los dos años con los Tendô, hizo caso a Ranma. Nadie nunca le creyó. Ninguno le vio como persona. Nadie, si acaso Kasumi alguna vez, le dio un momento de respiro. Todo eran luchas, mentiras, tretas para conseguirle. No, para conseguir de ÉL lo que querían. Ni siquiera Akane, cuando aquella noche él le dijo que no aguantaba más, creyó que tuviese importancia. Hasta ahora. Pero “ahora” es demasiado tarde. Ranma Saotome no había muerto. Le había asesinado la falta de humanidad de los que le rodeaban. Todos, todos eran culpables.

La verdad cayó como una losa sobre sus almas. Una losa que jamás dejaría de pesar sobre sus conciencias. Jamás.


De vuelta a Songfics.

Autor: Mu-Tzu Saotome

Estudiante y escritor novel, manga aficionado y cazador de bromas al vuelo.

2 comentarios en “Jamás”

  1. Hola Mu-Tzu soy Arashi de ff.net que llegue a tu blog de curiosa, espero no te moleste,

    sobre la historia…ufa. De partida la historia me parecio fuerte, pero realista en el sentido que realmente en el canon a Ranma nadie “lo ve” realmente. O sea, claro Akane se arriesg por el y etc, pero… no he visto que alguien intente entenderlo o comprenderlo.

    y sobre la cancion, una de mis favoritas de queen.

    Me encanto tu songfic, como siempre te digo, escribes muy bien

    un abrazo

    1. Mujer, no me molesta para nada, de hecho, me hace ilusión.

      Me alegro que te gustara. Hace mucho que lo escribí, y ya quedó atrás toda aquella ansia de drama en Ranma 1/2, pero aún me sigue gustando. Eso sí, se nota el tiempo que hace que lo escribí, pues el estilo es bastante simple.

      Pienso que la canción es tan buena que ella sola hace un songfic sensacional.

      Muchas gracias por pasarte y comentar!

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