“Sherlock Holmes” y el misterio de la crítica obligada

No, no se trata de mi pequeño intelecto tratando de imaginar como se llamará la próxima entrega de este Sherlock Holmes renovado estrenado hace poco. Tan sólo es una forma de nombrar la inquietud que me recorre cuando, al pasearme por cierta parte de Internet, me encuentro con críticas obligadas ante una gran película.

Watson y Sherlock; Jude y Robert, una pareja inolvidable.“Sherlock Holmes”, protagonizada por Robert Downey Jr. y Jude Law, ha sido estrenada hace poco. Y la verdad, ¡menuda idea! ¿Recuperar a un personaje de entre las garras de la intelectualidad y lanzarlo a los brazos de un cine más amable, más sabroso? Seguro que la idea es revolucionaria en el mundo de Hollywood. Algo que no se ha visto antes con ningún otro personaje.

Dejando atrás la ironía, tengo que reconocer que yo estaba ilusionado con la película. Me gusta el nuevo Robert Downey Jr., el actor detrás de “Ironman” o “Una mirada en la oscuridad”; a Jude Law no lo sigo mucho, pero necesitaría otro sombrero para quitármelo ante este señor también. El look de la película era exactamente el que no les gusta a los críticos de cine; justo el que me encanta a mí. Con acción, rapidez, escenas de pelea no exactamente necesarias pero tan poco absurdas, y misterios, muchos misterios que resolver. En ese aspecto, aunque me gustaría que hubieran dado más tiempo para pensarlos, me temo que es la tragedia del cine: no puedes pararlo y rebobinarlo si hay algo que no has podido absorber adecuadamente. Por eso, tal vez, es necesario prestar atención cuando se va a ver una película.

Pero en fin, la conclusión no es muy difícil de adivinar: excelente mezcla de acción, humor, espectacularidad y misterio. Si bien, el único punto negativo que se le puede dar es que anda un poco escasa en cuanto a mensaje o temas (así que me vengan ahora, lo más que se me ocurre es cuándo cambiar por un amigo y que la inteligencia y el bien siempre ganan, a parte de la amistad entre dos tíos que lo han vivido todo juntos). Aún así, eso no empaña para nada la magnífica película que propone un entretenimiento basado sobre todo en la acción y en la anticipación de ciertos hechos, además de la interacción entre Sherlock y Watson, una película en sí misma.

En fin, altamente recomendable. Sin embargo, no todo el mundo dirá lo mismo. Evidentemente, hay distintos gustos (y más importante aún, muy distintas disposiciones al ir al cine). Ahora bien, lo que me resulta preocupante es lo que parece ya una regla no escrita entre los críticos, que de seguro le ha costado a alguno de ellos más de un lector (por no decir a todos muchos lectores): si es superproducción, es un bodrio. Con esta actitud, no me extraña nada que haya división entre crítica y público (hechodemencial que, o significa que toda la mayoría de la gente tiene un gusto terrible, cosa harto improbable, o que los críticos ya no tienen en cuenta lo que la mayoría quiere del cine, cosa harto triste). Y es que, cuando se esgrimen argumentos del tipo “no se parece al Sherlock Holmes de Doyle”, cuando esa no es la intención de la película en ningún momento (y al mismo tiempo, es lo que consigue perfectamente), o cuando uno de los mayores errores técnicos del director es emplear esa visualización interior de Holmes sobre lo que va a hacer a continuación, yo me pregunto qué está pasando.

Intento respetar y entender qué es lo que me están tratando de decir estos críticos de, supongo, estudios medios o superiores sobre cómo hacer películas, o escribir guiones, o grabar vídeos, o componer música, o montar escenas, o hacer fotografías, o recitar un papel, o actuar un personaje o… algo. De verdad que intento encontrar una buena razón para justificar que la mayoría de las críticas sean hacia  al director y su carrera, o algún actor y otras películas que haya protagonizado en vez de el papel que tiene en la peli en cuestión. Seguro que sus extensos estudios en oratoria y lógica les dicen que la mejor manera de argumentar una crítica hacia “algo” es compararla con otros “algos”, en vez de trata de aclarar si este “algo” ha llegado a ser tan bueno como pretendía ser o se ha quedado en el camino.

Porque, sinceramente, ¿para qué se va al cine, si no? Aparte de para liarse con la novia de turno, por supuesto. Hasta lo que mi humana experiencia me dicta, es para ver una película con cierto tono. Una  que crees que va a cumplir las expectativas que tienes sobre ella. Es decir, hay un cierto margen para lo que quieres en una película. No es un campo infinito que tiene que cubrir todos los géneros y todas las posibilidades.  Yendo a ver “La aventura colosal de Mr. Pepitoconsal” hay una posibilidad bastante grande de que lo que quieras ver sea una aventura. A ser posible, muy entretenida, espectacular, con personajes carismáticos y alguna cosa que sea colosal. Ahora, que si vas a ver “El diario secreto del señor que lo pasaba mal”, lo más seguro es que estés con ganas de sentir algo de drama. Tal vez, incluso de dejar escapar una lagrimita.

Entonces, si las películas se titulan de forma tan explicativa, resulta evidente que no se le pida peras al olmo. “La aventura colosal” para cuando haya ganas de aventura, y “El diario” para cuando haya ganas de realidad dura. Sencillo, ¿no? Entonces, me pregunto yo, ¿porqué se le pide a “Sherlock Holmes” que sea algo que nunca trató de ser? Y lo que sirve de guinda para este pastel de sinsentido, ¿porqué criticarla por eso mismo?

Como veis, no he utilizado en ningún momento ningún término técnico cinéfilo. Los planos me dicen precisamente lo que muestran, las escenas me informan de lo que pasa y las bromas las río. Tal vez, me permito pensar, lo que pasa cada vez más con los críticos de cine es que están interesados por descubrir el significado que hay detrás de cada elemento de la película que se olvidan de ver la película, así tal cuál. Tal vez, también por eso, nosotros, el simple populacho que va a ser entretenido consigue precisamente eso, mientras que los críticos se desgarran las vestiduras por teorías de un cine que, en el mundo real, ya no existe.

¿Se podrá, por tanto, reunificar la crítica especializada con la general algún día? No soy muy dado a las predicciones a boleo, pero sí a las condiciones. Y diría que una condición necesaria, pero no suficiente, es que los críticos empiecen a ver las películas por lo que son, y no por lo que quieren que sean.

En fin, aquí dejo el link a la opinión/crítica que me hizo reflexionar y todo eso.

Anuncios

2 Comments

  1. ABSOLUTAMENTE de acuerdo contigo. En varios aspectos: primero, que me da la impresión, igual que a ti, parece, que los críticos (un mal muy necesario, en mi opinión) no suelen estar formados en la materia. ¿Cuántos críticos hay que además sean guionistas, productores o actores? ¿Alguno se para alguna vez a meditar cuántos meses, a veces años, de trabajo hay detrás de cada producción? Bien, dicho esto, coincido en que de un tiempo a esta parte se tiene en mente la idea errónea de que lo comercial automáticamente es malo. ¿Pero por qué?! Dentro de las superproducciones hay churros y obras maestras, igual que dentro de las pelis indies hay maravillas y bodrios intimistas no-me-entiende-ni-mi-madre-pero-soy-alternativo-y-queda-bien-en-el-currículum. Lo importante es la Intención del director. ¿Qué intención tenía Guy Ritchie? ¿Hacer una adaptación fiel del personaje? Creo que nunca lo ha dicho en público, así que no. Es SU versión de Sherlock Holmes y, en ese punto, lo ha bordado. Aunque, en cualquier caso, puedo entender que a los fans acérrimos les moleste y quieran una versión calcada al original, pero es lo que hay, que se pongan ellos a escribir un guión. Entonces, tenemos entre manos una buenísima comedia de acción, con geniales interpretaciones y, lo más importante, un estilo muy personal con el sello de Ritchie. ¿Lo peor? Todo hay que decirlo. La resolución del caso es flojilla. El caso en sí me parece soso, pero bueno.

    Creo que debería haber menos retórica retorcida en las críticas y éstas deberían ser más directas y concretas. ¿Qué ha estado bien? ¿Qué ha logrado el director? ¿Qué ha fallado? ¿Cumple su propósito? Y a otra cosa ;)

    1. Hola, Charliedrums87.

      Coincido contigo en que el caso no es especialmente interesante. Tiene sus puntos, sí, pero es fácil no involucrarse, no “creérselo”, cuando el personaje de Sherlock está durante toda la película refutando cualquier cosa mágica. Si Sherlock hubiera dejado entrever durante un sólo momento que podía creerse la magia del malo, pues entonces tal vez hubiera entrado más al trapo.

      En fin, que a pesar de eso, un gran disfrute (deseando estoy de encontrarla en versión original). A veces me pregunto si es que esta gente no disfruta viendo películas. Eso explicaría la animadversión que sienten hacia directores y actores.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s