Bienvenido al manantial   Leave a comment

¿Puedes encontrar todos los temas de los que trata el blog?

42.

Realmente eso es todo lo que necesitas saber sobre este blog/portal. Bueno, es cierto que también es muy imporante saber donde está la toalla de uno en todo momento, pero incluso eso está incluido en lo anterior.

Aún así, por mínima cortesía (ganada al descubrir este rincón algo oscuro y seguro demasiado verboso de “las Internés”), no estará de más explicar un poco que podrás encontrarte aquí si decides permitir que tu puntero se ensañe como es debido con los links que descansan a los lados de estas líneas.

El manantial es mitad blog, mitad portal. Justo debajo de esta entrada tienes el blog. Hay un poco de todo, no hay nada pensado, y todo es en directo. Lo mismo hablo de cine, que de videojuegos (algo que terminará siendo habitual, creo), que de ciencia (un físico en curso es su servidor), que de libros o lo que sea. En serio, no hay un tema específico para esta sección, así que es de entrada libre.

La otra mitad, la que parece más un portal con sus páginas y sus secciones, es la raison d’être de todo este tinglado. Ahí van todos los escritos que han salido de mi desvariada mente. Hay fanfiction (con la explicación en su página para el que esté interesado) y hay material original. Todo cae bajo la licencia que se describe en la columna de la derecha, casi al final (aún así, el fanfiction se mueve por terrenos legales pantanosos en los que prefiero no ahogarme) que es Creative Commons.

En fin, ojalá que disfruten con lo que encuentren. Y si no, que al menos hayan perdido el tiempo a gusto.

Publicado 26/01/2010 por Mu-Tzu Saotome en Miscelánea

Grito bruto   Leave a comment

¿Qué demonios son esas sombras en la oscuridad infinita de la nada que nos acompaña?

¿Qué son esos sentimientos que nos ahogan, nos entierran y nos comen vivos? Las sombras de lo que no fuimos, de lo que intentamos alcanzar pero nunca seremos. Seres débiles, mentes titilantes en la negrura de una existencia aleatoria, feroz. Ganas de muerte en cada esquina, voces que nos atacan por la espalda, que clavan corazones en sus paredes de sangre y lágrimas. Tan sólo un momento de respiro, tan sólo un momento para ser testigo de una nueva masacre, de más sentimientos esparcidos por las cloacas del destino. Voces desgarradas, almas que intentan alcanzar la luz al final del sufrimiento. Y tanto dolor, tantas ganas de luchar, el desahogo final que no es otro que morir. Y entonces, tal vez, sufrir los envites de las pesadillas y los remordimientos, el excremento de los buenos sentimientos cuando son devorados por la realidad. ¿Para qué luchar? Si tan sólo lo que queda es la derrota, si tan sólo lo que se avecina es otra despedida, otra falta de respeto y otro momento extraño. ¿Por qué? Si el corazón que corría por tus venas te fue robado, te han engañado, ya nada podrá volver a ser lo que era, tan sólo la humedad de la almohada y el olor antiguo que llena de nostalgia y te roba la respiración.

Si no es otra cosa que sufrimiento, ¿es vivir tan solo un tormento? Tan sólo un grito de desencanto que no termina nunca, que se introduce en tu mente y te arruina por dentro, destroza tus murallas y te caes y te desparramas en lágrimas en las tablas de un teatro que ni siquiera sabías que tenías alrededor. Pero ya lo sabes, y te observan y estás peor que desnudo, estás solo, estás sincero sin nada detrás de lo que esconderte. Los golpes llueven como carcajadas y lo único que quedan son los huesos de una persona, hundidos en el fondo de un océano que no hace más que subir, y el futuro se acerca tan deprisa, casi parece que te atropella a su llegada. Y no importa cuantas veces limpies tu pasado, no importa lo que te digas, lo que te digan o lo que tu digas, tienes una verdad que es como una losa que apresa tu corazón y te pesa y te rompe y te mata. Es la única verdad, no hay más, es todo lo que sabes, es todo lo que hay, es todo lo que eres. Lo respiras, lo bebes, lo comes, lo sientes, lo dices, lo oyes, lo lees, lo ves. Sabes perfectamente que no eres nada y que nada vale la pena. La oscuridad es la luz que te guía, el desencanto es tu aliento, la falsedad tu verdad. No hay máscaras, tan sólo caras falsas que se pegan a la piel, que se masturban en su capacidad de mentir sin cambiar de expresión, pero que se contorsionan hasta ser pesadillas, ser aliens que tan sólo ven tu corazón como una presa más, morir y desangrarse hasta que no quede de ti sino la cáscara vacía que camina por la calle y hace como que vive tu vida. Eres… No, no eres siquiera, ni te das la gracia de permitirte existir en algo tan terrible y tan único como al existencia. Nada vale nada, cero es el número, negro el color, vacío el sentimiento. Nada es en lo que todo termina, y tan sólo con nada puedes sentirte compañero.

Y lo que una vez fue vida es tan sólo desastre, es tan sólo fallo, es tan sólo dolor. La vida es dolor, ahogado y sentido, la percepción de una decepción extendida por las marcas en tus brazos, las lágrimas que te queman en el alma, el cuadro que tu odio pinta cuando te miras en el espejo, la canción que tu voz rota ya no puede recitar de tanto gritar. Es llegar tarde a aquello que no se volverá a repetir, es esforzarte tanto para una discusión que lo acabará todo, es trabajar sin futuro, es estudiar sin aprender, es hablar sin ser escuchado, es escribir sin ser leído, es decepción, dolor, muerte y, al fin, descanso.

Pero… Hay rayo, hay trueno y lluvia. Caen las palabras falsas como una pintura de desesperación y quedan al fin los muros de la contención. Se encuentra el refugio, se juntan las provisiones, se encuentran las almas y el bosque se aparece. El negro se vuelve color, el blanco deja de ser cegador, vuelve el olor, el tacto ya no quema y se calman los aullidos de muerte. Hay luz, hay risas y hay esperanza. Tan sólo no es la única manera de hacer las cosas, porque las razones se diluyen entre las buenas intenciones, la conciencia se calma, y el sueño hasta alcanza. El verde ya no sólo es esperanza, ni el azul el color del cielo. Es simplemente que nada de lo dicho es tan sencillo como parece.

Porque hasta en los momentos en los que la vida no es pesadilla, tampoco es sueño. No tiene dos caras, sino todas y más que forman un infinito a falta de más. Gritos de vez en cuando. Susurros de ánimo a veces. Pero siempre, siempre, siempre… la voz de una primera persona con un espejo circular ante el que observarse.

Salta y vuela, y si eso, ya no te olvides de que la vida no se olvida.

Publicado 21/04/2013 por Mu-Tzu Saotome en Prosa, Reflexiones

Etiquetado con , , , , ,

Impresiones   Leave a comment

A veces me da la sensación de que me encuentro en medio de una batalla por conservar lo que soy.

Seguramente me estoy comiendo el coco tontamente. Seguramente, sea una primera frase demasiado melodramática para el presente que se me descubre día a día. Pero, la verdad es que, por mucho que pasa el tiempo y espero volver a encontrar el templo donde se esconden mis hojas llenas de tinta, la vida me absorbe y la desprecio y la venero sin que sea capaz de atrapar ni un momento de pensamiento quieto.

Creo recordar que una vez leí una cita que decía más o menos así: “Para escribir hay que vivir, y mientras se vive, no se tiene tiempo para escribir”. No sé de dónde salió, pero ahora mismo parece ser el motto de una vida que no se detiene, a pesar de que se afana en meterme palos entre los radios.

Así que, dividido entre el miedo a perder lo que tengo y el miedo a obtener algo que me haga cambiar aún más, floto incapaz por la corriente de arena. ¿Quién me podría imaginar así, con la cama deshecha y los labios partidos? Todo parece tan lejano y tan distinto y tan extraño… Tan acogedor y amigable como la oscuridad que conoces como la palma de tu mano.

Siento también alguna parte de mi mente que se afana en echarme la bronca. Me llama desagradecido, y no puedo dejar de darle la razón. ¿Cuántas personas no darían todo por estar en una posición parecida a la mía? Si soy experto en algo es en sacarle pegas hasta al mismísimo Nirvana. ¡Si tan sólo pudiera cambiar medio hemisferio de lado! Ahora quedo reducido a deseos.

No entiendo apenas qué puede ser lo que me lleve a esta pérdida de norte tan repentina y preparada. De nuevo, miedo. De nuevo, hartazgo conmigo mismo. En todo caso, haga lo que haga, día a día intento mantener mis metas. Intento, de alguna manera, mantener las viejas costumbres ante actividades totalmente nuevas. Ni una gota de sudor derramada sin un propósito. Sueños y esperanzas, por favor de nuevo negro sobre blanco en mi caja de Pandora.

Y esa sonrisa gratuita al otro lado de mis ojos.

Semanas de verano   Leave a comment

Y de repente me encuentro, esta noche de semis, queriendo pedirte perdón.

Tantas cosas han pasado, tan deprisa, tan pocas, tantas yo quería. Tan buena, enseñándome lo que la vida me había escondido; libre, sin pedir nada a cambio, tan sólo un cariño que yo ya deseaba dedicarte. Así, bebí de tu experiencia, de la miel que guardas entres tus capas de hiel.

Lo confieso: me siento tan pequeño, tan lento. Aún no sé si lo que puedo ofrecer es todo lo que mereces. Me temo que la duda nunca dejará de acosarme, por muchas noches que me duerma en tus brazos. Por muchas mañanas que me levante con tu sonrisa. Soy débil, un Shinji Ikari que de repente ya no necesita pilotear el EVA; puedo negar lo que más me conviene, todo desde la ignorancia. Busco la sonrisa ajena, no sé reconocer la mía en el espejo.

A pesar de conocer parte de tu inteligencia, a pesar de saber tanto y tanto queda por descubrir, me lleno de miedo. Solamente deseo que tengas toda esa paciencia que no tengo derecho a pedirte. Al fin y al cabo, ¿desde cuándo las diosas deben esperar a que los mortales les den lo que les deben? Sí, casi como una obra perfecta de la mitología antigua, así he de considerarte.

Es tu recuerdo, tan vívido, enmarcado de oleaje y nubes, lo que me empuja a hacerme mejor. Encuentro fuerza en tus ojos para hacer lo que debo hacer. Es tu voz el ungüento con el que curo mis heridas. Y tu tacto hace tiempo ya que se convirtió en mi piel, para así poder sentirte cerca hasta en la distancia.

Y mientras en las noches te recuerdo, los días van pasando como si de un sueño mal terminado se tratase. No siento la realidad bajo mis pies. No siento el aire en mis pulmones. Tampoco el ruido de los coches se registra en mi corazón. Me faltas entre los brazos, a mi alrededor, trabajando en el ordenador, en el sofá, en el baño, en la cocina. Es extraño no cocinar contigo en mente. Y las películas que querré ver contigo, que no puedo ver ahora, se amontonan en el disco duro.

Soy un autómata que está conectado al teléfono móvil y a la nostalgia. El tiempo ya no tiene una importancia real. Ahora, tan sólo la luz me sigue conectando a lo que pasa a mi alrededor. La luz, pues es lo único que podría trasladarme lo suficientemente rápido de vuelta a tu lado como para que me importe algo. Las palabras incluso, antiguas compañeras de travesuras y lloros, van poco a poco dejando de hablarme, ya no las entiendo. Ya no me entiendo. Ya no.

Por eso, con todas esta indefensión, escribo este requiem por mi alma perdida. Ya no quiero volver al antes. Ya tan sólo quiero llegar a lo que dejé. Sacudirme toda esta incapacidad de avanzar, este desdén por el trozo de tierra donde nací, y encontrar el futuro que mi mente continua nublando a pesar de mis encabezonados intentos por dilucidar. Y entonces, al fin, vivir.

Vivir, contigo, hasta que el foco del faro dé su última vuelta. Y en ese momento sentiré al fin que llegué a mi destino.

Publicado 02/08/2012 por Mu-Tzu Saotome en Prosa

Etiquetado con , , , , ,

Numb   Leave a comment

Siguiendo con lo que se ha convertido ya en una tradición, siento la necesidad de escribir una entrada con los ecos de una canción especial en mi cabeza.

Esta vez, el motor no es otro que Numb, de Linkin Park (grupo recurrente en mis noches de lluvia como pocos). Pista 13 de su disco Meteora, Numb es una de esas canciones que pasan a ser algo más que tres minutos y pico de canción. Es un mito.

Y es algo más precisamente por la carga de realidad que transporta. Por momentos arrancada de un drama familiar (como muchas canciones del grupo), Numb comienza suavemente, como una seda que al cabo de unas estrofas se vuelve filo cortante, una garganta desgarrada por la frustración y el odio que busca la liberación más cercana que pueda encontrar.

Sí, Numb me ha hecho pensar más de una vez en otras terribles posibles realidades. En realidad yo no debería ni escuchar la canción: acepto totalmente que al menos por ahora, me pueda identificar con ella. Tengo mucha suerte en ese sentido. Y aún así, de alguna manera, usando un término que suelo repetir, no puedo evitar resonar con el sentimiento que hay detrás de la música.

Al fin y al cabo, las exigencias de eso que llamamos sociedad nunca son satisfechas. Día a día, semana a semana, lo que una vez fue visión de futuro ahora se cristaliza en actitud de presente. Y cuando no cumples, cuando desatiendes las normas y no tienes miedo de mostrar cuán poco respeto le tienes a eso que se supone que tienes que ser, ¡amigo! ¡Cómo cambia la expresión del animal social! A veces, en medio del griterío y el paso acelerado del tiempo, cuando mis oídos están cerrados y los ojos no pueden evitar ver, entonces consigo que la calma me haga de máscara. Entonces, las imágenes de las personas viviendo a mi alrededor corren como una película mal preparada, y termino por ver las marcas de cambio de rollo.

Aún así, en general y a diferencia de la canción, no me puedo quejar. Paso a paso, finalmente siento que me estoy acercando al resultado de esa ecuación que de joven escribí en mi mente. Para bien o para mal, las cosas buenas son cada vez mejores, y las cosas malas son cada vez peores. La paciencia, por ejemplo, parece que la gasté toda de joven, y ahora es un recurso que pierdo con una facilidad enervante… Sin embargo, he aprendido a aceptar ese tipo de cosas, más o menos, y ya no me llenan de temor.

Por eso, aunque a veces esté más decaido o desengañado, como un día de lluvia que al final se queda sólo en nubes, aún así estaré feliz. Porque, a fuerza de imaginación, ningún mundo será demasiado terrible como para que una sonrisa y una historia no lo puedan rehacer como un paraíso en el que llevar a cabo esa acción que los amigos hacen que merezca la pena: vivir.

Adenda

Han pasado ya seis meses desde que escribí lo anterior. Mucho ha pasado desde entonces y hoy, a Mayo de 2012, a punto de tener que enfrentarme a los nuevos exámenes, vuelvo a escuchar con ferviente impaciencia Numb. No puedo decir que me sienta tan optimista como me encontraba en esas últimas líneas. Ahora mismo seguramente se pueda decir que estoy en la cima de mi vida. El horizonte al fin muestra visos del final de esta larga carrera universitaria (a pesar de que el futuro después no pinte nada bien profesionalmente), he encontrado a una persona maravillosa que está dispuesta a acompañarme en el que se convierte en nuestro camino a pesar de todos mis fallos, y mi círculo de amigos se ha expandido aún más (lo que hace que me cueste más mantener el contacto con todos, pero eso lo quiero arreglar).

Y aún así, siento que algo se me escapa. Desde hace un tiempo ya, he perdido gran parte de mi capacidad de escribir. Se podría argumentar que lo único que pasa es que de repente tengo muchas cosas a las que dedicarle tiempo, pero no podía terminar de creérmelo. De alguna manera, estoy atorado. He perdido el orden, he perdido el silencio que me ayuda a manejarme. Tal vez tan sólo esté siendo nostálgico, pero no quiero dejar de escribir, ni aquí ni en la página de fanfiction. Tal vez me esté volviendo mayor. Tal vez tenga que empezar a calzarme unos zapatos más grandes y más nuevos. Pero no puedo evitar pensar que eso significaría perder una parte buena de mí.

Bueno, tal vez sólo sea el calor y los exámenes. Veremos.

The one where something irreplaceable is lost   Leave a comment

Otra entrada ya con su tiempecito, pero que escribí cuando descubrí la extraña pero al parecer cierta realidad de la finitud de nuestros procesos mentales. Algo que creo bastante importante que tener en cuenta.

Leer el resto de esta entrada »

Publicado 18/03/2012 por Mu-Tzu Saotome en Miscelánea, Prosa

Etiquetado con , , , , ,

Las Navidades del fin del mundo   Leave a comment

Otra de esas entradas un poco atrasadas pero que merece la pena postear igualmente.

Leer el resto de esta entrada »

Faros por siempre   Leave a comment

Una corta historia de faros, de anhelos y de un mar que no está de acuerdo, se niega a aceptar su derrota.

Leer el resto de esta entrada »

Publicado 09/03/2012 por Mu-Tzu Saotome en Oneshot, Prosa

Etiquetado con , , , , ,

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.